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domingo, 30 de octubre de 2011

a la derecha una ola que lleva


A la derecha una ola que lleva
la arena del mar hasta una orilla
limpia, serena; que acaricia suave
mi palma extendida.

A la izquierda otra ola que arrastra
las algas despiertas hacia una roca
abierta, oscura; que afilada, araña
las yemas de mis dedos.

Entre las dos: un mar, un océano
que crepita exaltado, que descansa adormecido,
unas aguas turbulentas en el fondo apagado;
alborotadas y temidas por las naves
que se otean a lo lejos.

Un alma cuerda
con un dios atolondrado.

            8-Octubre-1996

lunes, 19 de septiembre de 2011

despejé una duda



Despejé una duda
este verano
en que todo fueron risas
y buenos momentos.

Tanto mi yo
como mi velero
ni navegamos,
ni zarpamos;
tanto alborozo desmedido
entre abrazos
labios, caricias y pendejos
para no recordar nada.

Mis velas abiertas al aire
no franquean todas
las mareas y ventiscas,
Se estrellan en el mismo dique.

Tanto mi yo
como mi velero
ni navegamos
ni zarpamos
sólo en mi cueva
tapada de todo escaparate,
lejos de todo torbellino
a solas en mi corazón
de regalo, descansas en un altar
iluminado y perfumado.

Yo navego,
más bien divago;
luego está el velero
fastuoso y elegante
hermosa estampa
que el día menos pensado
se quedará sin puerto
donde anclar.

no es que se esté mal aquí, no;



No es que se esté mal aquí, no;
pero la imaginación llena de torbellinos
me aleja de la realidad y me fascina.

Cerca del mar, acompañado
un día por una estrella
hoy por la luna llena,
mañana por la aurora boreal…

Quizás el lugar altera la percepción,
quizás los personajes se disipen
como el agua del mar en espuma…
Pero no, no se está mal aquí;
donde una tormenta es día de fiesta
y la Madonna de Octubre se celebra
con baño de multitudes…

Aquí donde el corazón no late,
pero si en mis sueños…
porque en los sueños late, ¡y de qué manera!

Aquí donde eres extraño y aún así,
todo el mundo te conoce
y yo sólo quiero esconderme, agazaparme,
pasar desapercibido… Aquí hay algo
extraño que nubla la realidad
y aunque, no más acogedora;
si la hace menos real,
menos monótona, menos violenta
para el pobre soñador que anhela
con suma inferioridad la tierra
que le vio nacer, ahora que está lejos…

No es que se esté mal aquí, no
pero el castellano se hizo para soñar
en la meseta y sus atardeceres infinitos…

El mar para los pescadores, que a mí
me da que hace mal en la cabeza…

O será la marejada
con áreas de mar gruesa??…