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viernes, 16 de septiembre de 2011

son mañanas frías, congeladas



Son mañanas frías, congeladas,
con treinta grados a la sombra.

Mi alma se envenena
esperando que la bella durmiente
despierte en mi almohada.

Respiro hondo, cuando por fin,
a tus rubíes alcanza mi mirada,
sonrío, te beso y ardo.

Milagros así no se ven a menudo,
quizás sea por eso mi obsesión.


            15-julio-2010

martes, 16 de agosto de 2011

decanto mi encanto hacia










Decanto mi encanto hacia


el brillo de unos ojos abiertos


llenos de magia juvenil


que encuentran bello cualquier pétalo


que el azar del viento deja volar.








            4-mayo-2011

lunes, 25 de julio de 2011

y soñaba que un día ocurriría


Y soñaba que un día ocurriría:
la luz encendida
y una sombra…
sus ojos benditos llorando
y al acercarme
como sol radiante
a petunia dormida;
abrirse…y entrar una brisa
que ilumina mis ojos,
y verme, levantarse
e injertar un tallo
en el tronco de un abeto
que deja de ser perenne
convirtiéndose en sauce
1ue deja caer sus lágrimas
todas las noches
de su vida junto a ella…
Esa petunia que arrancó
una fortaleza
y creó un paraíso
de esperanzas
entorno a su hermosura

            8-Enero-1997

viernes, 6 de mayo de 2011

igualaría tu mirada


Igualaría tu mirada

a los cientos de ojos

azules de aquel pavo real

que me asustan,

a la vez que me hipnotizan,

apabullado ante tal belleza

igualaría tu mirada

al fondo del mar

más cristalino y salado

donde nacen los corales

las estrellas y las perlas

de más quilates.

Igualaría tu mirada

al brillo místico

que crepita detrás

de la fogosa hoguera,

aquel que no deja ver

las chispas que me queman…

Que pena no saber

describir dos ojos negros

como el carbón puro,

la aceituna virgen

y el fondo de mi alma

cuando de mí te alejas.







            9-Noviembre-1997




lunes, 19 de octubre de 2009

volviendo atrás en el tiempo






Volviendo atrás en el tiempo
Descubrí el candor de tus ojos
Negros que respiraban desbordando
Entusiasmo y alegría.
Aquellos ojos negro, grandes;
Como dos eclipses lunares
Que ciegan lo que divisan
A su alrededor,
Se volvieron minúsculos
Por el brillo de alguna luz
Que no dejaba ver
Con claridad.
Fue causa también, seguro;
Del segundo día que lloraron,
Tan tristes y angustiados;
Que ahogaron sus pestañas.
Fue causa también, seguro;
De no ver nunca tus ojos
Suficientemente brillantes
Como para oírte, mirándote.

 


 


 

        19-Noviembre-1997