Dependo de tus caricias
de tu presencia cerquita
de tu suave palpitar, helado a veces,
otras tremendamente intenso, fogoso…
Dependo de tu sonrisa,
del veneno que recorre tus venas,
del que soy adicto; del tabaco
que me acompaña en tu ausencia,
pendo de un hilo o mil, no sé…
Sólo sé lo que no quiero:
Perder mi dignidad con humildad,
perder mi cara reflejada en tus ojos,
perder un sorbo de tus besos,
perder mi única oportunidad sentado…
Depende de tus respuestas, de tu mirada
después de tus ausencias eternas…

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Angel, poeta enamorado, siempre es un gusto leerte. Paso por tu espacio dejándote un abrazo y mis buenos deseos para el fin de semana! Se feliz!
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